La Terapia individual
Es un trabajo dirigido a explorar los problemas y encontrar las respuestas más adecuadas, en un contexto de intimidad y de trabajo comprometido con un terapeuta. Abarca tanto los problemas afectivos, de relación, insatisfacción, necesidad de cambio, etc., como los de naturaleza clínica (ansiedad, depresión, etc.)
El terapeuta está formado para el apoyo a su paciente en los momentos en los que éste se interrumpe, frente a emociones que teme, ante posibilidades que evita, etc. El sufrimiento o la enfermedad son situaciones en los que el apoyo se pierde, momentos o experiencias en las que faltan los recursos y los intentos de solución acaban por producir síntomas muy molestos.
La relación terapéutica es una relación privilegiada en la que terapeuta y paciente construyen conjuntamente un espacio donde poder encontrar aquello que falta, donde permitir mostrarse los obstáculos reales que impiden la resolución de determinado problema, donde vislumbrar y ensayar los recursos que parecían no existir.
Esta relación se va tejiendo cuidadosamente a partir de la confianza y del respeto, haciendo crecer la comprensión sin juicio, la intervención sin invasiones, la atención a lo pertinente. En estas condiciones es posible descubrir, quitar lo que cubre, hacer posible lo ignorado, amplificar los límites, explorar nuevas condiciones, un camino emocionante.
