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Dudas y Tópicos sobre Psicoterapia

Hay muchos tópicos y prejuicios acerca de la terapia, muchos de ellos son falsos y otros dependen de la experiencia de cada uno. Para enfrentarlos y decidirse a iniciar una terapia es importante tener en cuenta algunos detalles.

Hay que iniciar una psicoterapia cuando:

  • Llega un momento en el que sientes la dificultad de avanzar en tu vida.

  • Ante problemas frente a los que te encuentras sin alternativas ni recursos.

  • Tus familiares, amigos o, sobre todo, tu médico, te aconsejan atenderte determinado síntoma o conducta.

  • Sientes que tus emociones te desbordan (ansiedad, ira, depresión...)

  • Una relación importante es vivida como un conflicto sin solución (pareja, hijos, trabajo...)

  • Estás en un momento vital de cambio importante (separación, cambio de empleo...)

  • Te enfrentas a una situación traumática (enfermedad, accidente, pérdida de un ser querido, abusos...) actual o pasada.

  • Toda persona que sienta que algo se le dificulta (en lo personal o en su entorno), puede iniciar un proceso terapéutico en el momento en que sienta esa necesidad

 

Como empezar la terapia:

  • En primer lugar la persona o personas interesadas se ponen en contacto con el Instituto y programamos una entrevista inicial.

  • Esta entrevista es el escenario donde plantear las necesidades, resolver dudas acerca de la terapia y acordar los objetivos y el modo de conseguirlos.

  • Es también la forma de elegir y conocer al terapeuta, el inicio de esta relación. El progreso de la terapia se apoya en la calidad de la relación terapéutica.

 

Con qué criterio elegir un terapeuta:

  • El criterio fundamental es que te sientas con la confianza, el apoyo necesario para iniciar el proceso. Este sentimiento se desarrolla cuando encontramos una persona empática, con la que no nos sentimos juzgados, y sí escuchados y comprendidos.

  • La confianza, al igual que la relación terapéutica, se construye entre terapeuta y cliente, con el tiempo. Se necesita este factor para decidir si puedes o no estar con este terapeuta. Siempre podrás acordar finalizar la terapia o cambiar de terapeuta.

  • No siempre la relación se da en términos de comodidad o acuerdo, la terapia hace necesario enfrentar cuestiones o actitudes personales que pueden ser incómodas o dolorosas. La confianza lo permite.

  • El acuerdo entre terapeuta y cliente, se establece entre dos personas con igual valor. Ambos son, por tanto, cuestionables, pueden equivocarse y rectificar. En la terapia no hay posiciones de poder.

  • Los factores de edad o sexo, no suelen ser decisivos, aunque algunas personas tienen preferencias en este sentido, y esto les permite sentirse más apoyadas. En cualquier caso, recuerda que encontrar una persona con la que te sientas escuchad@ y comprendid@ diluye las demás dificultades.

 

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