Yo también estoy indignado.
Me he dado cuenta de todas las concesiones que hago día a día, concesiones por la paz, por el amor, pero también por la vergüenza, por el miedo, por la comodidad, por la dejadez y, las que más me duelen, las que son por complacer, por conseguir (o intentarlo) el aprecio de los demás, el reconocimiento...
Es muy fácil responder con indignación ante las decepciones causadas por los demás, por los allegados, por los políticos, por la pareja, por la vida...
Esta es una pregunta frecuente, frente a la cual es necesario tener cuidado. Hay respuestas que son falsas, a pesar de ser muy repetidas, a veces incluso interesadas, sospechosas. Hay respuestas que son el fruto de repetir lo conocido, la doctrina de alguien. Y hay dudas, ¿pensar por uno mismo?
(Apuntes sobre la integración de Meditación y Terapia en un trabajo para la Conciencia)
La Mente o la vida: voces en la cabeza.Es un día ordinario...
El mundo está siempre ahí: el viento sopla, la lluvia cae, el sol sale, plantas, objetos, gente..., el discurrir de la Vida es sustancialmente el mismo sin importar los siglos, sin influir los deseos o las inquietudes de las personas.
El ser humano accede automáticamente al "si", su trabajo vital es la construcción del "no".
Venimos al mundo muy indefensos y dependientes, el bebé que fuiste no tenía otra opción para sobrevivir que el SI.
Un taller de terapia gestalt es un marco peculiar para las relaciones, gente diversa que se disponen a poner sus experiencias como material de trabajo de todos, donde la propia emoción es un experimento terapeutico para la persona y también un ejemplo práctico para los compañeros.