Los miembros de un grupo de formación gestalt no tienen un vínculo familiar, tampoco son amigos, pero no son desconocidos o indiferentes..., se trata de otro tipo de relación, la que se fabrica sobre la confianza. Las personas vivimos la confianza como un resultado, como algo que se nos va dando, que nos ocurre. Uno no puede decidir tener confianza, es algo que se siente, que se construye con elementos no siempre muy concretos. Para mi esos elementos son la disponibilidad para el otro y el apoyo.
La confianza no aparece o se destruye cuando no hay disponibilidad: cuando hay prisas o el interés está en otra cosa, cuando notamos que las personas que nos rodean no están para nosotros, está distraídas, ocupadas o centradas en sí mismas. La presencia es el mejor sinónimo que conozco para disponibilidad, estar presente no es hacer algo, es simple y llanamente estar, estar en lo que ocurre, estar para el otro, para la relación.
El apoyo me parece un tema muy amplio, pero lo que me apetece aquí comentar sobre él es que apoyar o apoyarse es inmediato a la confianza. Son cualidades que concuerdan y se suceden, armonizan y se retroalimentan: me apoyo porque confío y confío porque siento el apoyo. A pesar de lo sabido que resulta que el método de educar con el castigo sólo produce resentimiento y que ensalzar el éxito, premiar el logro es eficaz para crecer; a pesar de que hace décadas que esto ya quedó demostrado, seguimos utilizando poco en la práctica este principio, el resultado casi es el contrario: desarrollamos una gran habilidad para mostrar lo malo, para quejarnos de lo que no funciona, para criticar aquella actitud o conducta del otro que no nos gusta..., y perdemos la capacidad de resaltar lo que si nos gusta, de acercarnos a lo que queremos, de pedir lo que deseamos, etc. Y así ¿Cómo vamos a producir relaciones de confianza?
En este taller vivimos momentos de confianza, pudimos expresar nuestros deseos y valorar lo que queremos de los demás, aceptando que hay cosas en los otros que pueden dañarnos, y viceversa. Pude compartir situaciones de contacto emocional con personas que no me conocían gracias a la confianza tejida en la historia del grupo.
También pude deslizarme por mis propias percepciones subjetivas con el apoyo que iba sintiendo en el grupo, de manera que, sin esfuerzo, la subjetividad nos iba llevando a percepciones compartidas, a constataciones, es la subjetividad intersubjetiva, o en palabras coloquiales, una percepción común sin dejar de ser íntima. Sabemos que "lo esencial es invisible a los ojos", sólo la poesía propone un lenguaje adecuado para experiencias de las que todos somos capaces pero que a menudo evitamos. ¿Con qué órgano captas la intención? ¿ Como percibes que el otro se siente atraído por ti? ¿Adivinas, o Imaginas, o constatas, hechos intangibles pero que son perfectamente comprobables? Este es un asunto complejo de explicar, pero con un poco de confianza, fe en los procesos que ocurren entre las personas, es fácil de vivir.


